martes, 20 de abril de 2010

Perros


Los perros descubren la calle
fantasmas aúllan sobre asfalto
ladran y mueren
como promesas húmedas que se van
con agua en los ojos.

Pienso que los poemas son certezas.
Pienso en una explosión magnífica.
En el aullido profético de la demencia.

No sé si alguien derribará la puerta o gritará mi nombre
para cobrarse mi fracaso ahora. No lo sé.
Sé que los perros vagan por la calle
tragedias flacas que ladran y mueren como poetas necios
que llueven sobre la piel sin gloria del mundo.

jueves, 15 de abril de 2010

París con aguacero


Vallejo murió en París, dicen, un viernes soleado. Pero entonces todos los días eran jueves tristes, porque qué día no hubiera llovido en Perú. Testigos la soledad, la lluvia, los caminos.

Piedra blanca sobre una piedra negra Tomás Allende Fragmento de 'À bout de souffle', de Jean-Luc Godard

domingo, 14 de marzo de 2010

El rostro de un niño enerva la mañana

El rostro de un niño enerva la mañana. El círculo es frágil si aparta la vida de los otros. Una mujer vestida de blanco cogió un ramo de rosas, cubría su rostro con un velo. Nadie llama a nadie. Los nombres se escapan del calor de una lucha estúpida. Nadie sabe si el futuro es real, o si el pasado no es un resplandor difuso devorado por la muerte. Nadie sabe nada. Objetos simples comienzan a cobrar importancia: un cigarrillo encendido en un basurero. Un tiovivo que da vueltas al mundo en un rincón de París que nadie conoce. Ríe un vendedor de seguros. Llueve.

El futuro deja de ser una sombra temerosa de sí. Los nervios de la mañana se aturden con el llanto. Viento. Algo amanece. El suicida despierta de un sueño imprevisto. Los milagros no existen. Una risa tétrica. Nada.

"In Holstenwall, where I was born...".

Imagen tomada de la película El gabinete del doctor Caligari.

sábado, 6 de marzo de 2010

Escrito leyendo La Náusea

Quisiera tener algún motivo para estar cansado, pero ahora no sé por qué mis ojos se agotan frente al monitor y existe en el aire una predisposición siniestra hacia la calma. Hacia eso que pasa en la retina y no deja nada. Eso es: nada. Ningún libro me atrae hoy. Ni siquiera tengo un buen recuerdo del que pueda reírme y antes de sentarme a escribir este papel, sólo veía por la ventana que el mundo envejecía y me daba cuenta de esto que es lo único que lo habita.

Tarde o temprano, las personas se arrepienten de algo. Yo no lo he hecho. Sería una buena señal. Pensaría que esto vale lo suficiente como para arrepentirse de algo. Al ver hacia atrás, sólo veo a toda la gente que ha preferido cualquier otra cosa con tal de vivir. Y me ha dejado solo. Tal vez, en el fondo, lo agradezca; pero hoy pienso, siento eso. Y no termino de acostumbrarme a mis paredes.

Internet ofrece una forma distinta de aislamiento. A lo largo es lo mismo. Nada.

Es necesario escribir.

jueves, 25 de febrero de 2010

Cualquiera tiene miedo

Su cuerpo está cansado de las bestias que custodian la mortaja están ellas dibujadas en la sábana sin decir nada sólo riendo como una copa de vino puede reír cuando la desgracia cae sobre el cristal la cama deshecha y unos libros sobre el escritorio suficientes para naufragar en cualquier sitio las voces respiran desde sus contornos fuertes sin que lleguen a tocar a quien duerme todo es tan delicado como una gota de vidrio que cae sobre nubes sin quebrarse sin que la conciencia escuche el ruido de los días cualquiera tiene miedo de morir atravesado por el cristal del silencio en su garganta nadie entra se teme abatir el corazón de los demonios que sangran cansados el humo espeso sin sentir el dolor de los libros solos.

Cualquiera tiene miedo.

Imagen: Mujer durmiendo, de Luis Ángel Esquivel.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Poema

"Vendrá la muerte y tendrá tus ojos", Pavese.


Un automóvil negro se confunde con la noche

y tu boca dibuja lenta la tragedia del mundo que envejece.


No era yo quien dibujaría una flor de silencio en tu vientre.


No me dejes aquí, siendo padre

sin terminar de repartir la historia del fracaso

donde ni siquiera el vértigo es real.


Quisiera poder cortar la lengua de tus fantasmas

pero no serán tuyas las flores que adornarán mi tumba

y sólo tus palabras poblarán esta inútil guerra triste.


El delirio puede martillar los clavos de las cruces sobre los papeles

donde esté tu nombre escrito junto a la historia.


Adelántate, cóbrate tus películas

y la sangre de los santos a los que ruegas una vida sin tropiezos.

Porque acaricio mi revólver y pienso en tus ojos de caos.


Mátame si algún día se me ocurre ser héroe.

Dispárame aquí, donde aún se escucha la angustia de tu despedida

pero no me dejes siendo hombre en medio de tanto silencio.


Alguna vez llenaste la ventana de quien espera luego del naufragio.

Pero todas las desgracias del mundo tienen sentido.

El futuro no existe. Lo sabes

cuando adornas con poemas tu vestido de muerte

tu útero estéril

con una flor, desde mi semilla,

una espina más entre tus huesos.

Y el cadáver de un hombre:

siempre he sido yo.

Fotografía: Walker Evans.


domingo, 31 de enero de 2010

Cualquier árbol nace y cualquier hombre cae sobre la arquitectura sorda de Urbina.

Tal vez antes de morir pensó en la poesía y en los poetas y quiso escribir el último poema estúpido y no pudo.

La vida de los poetas es un chiste de humor negro, pensó,

una broma negra que ríe desde la ventana del silencio de la entrepierna de los días lentos e inútiles.

Y leyó el anuncio de “Triple saldo” en una valla frente a su fin:

el retrato de la belleza de una ciudad no son sus calles, ni sus edificios antiguos,

ni sus monumentos ni sus parques ni sus jardines,

sino la estructura que las vallas publicitarias forman

sobre una avenida ancha mientras alguien mira, extasiado, los ojos de la muerte.


viernes, 29 de enero de 2010

Recomendación: André Gorz

Excelente el ensayo de André Gorz: La ideología social del automóvil. Se escribió en 1973 y Letras Libres lo publicó el año pasado.

Las ciudades, las casas, los pueblos se construyen en función del automóvil y el desarrollo económico, social, cultural, gira en torno a ese objeto. Un objeto de lujo que no pierde vigencia a pesar de que cada vez es más consumido por la masa y a pesar de que pierde con ello el valor agregado sobre el que fue concebido.

domingo, 24 de enero de 2010

Boltzmann

El epitafio de Ludwig Boltzmann es una ecuación. Nadie sabe por qué se colgó. Descubrió que el desorden se puede cuantificar. Dijo que el valor de la entropía en un sistema aislado es logarítmicamente proporcional a los posibles estados termodinámicos de ese sistema. También dijo que en el cero absoluto sólo es posible tener un estado, así que la entropía es de cero (cualquier logaritmo de uno es cero, lo que concuerda con la tercera ley de la termodinámica: "la entropía de todos los sólidos en el cero absoluto es de cero").

Se suicidó al darse cuenta de la certidumbre del caos.

El busto frente a su tumba parece una ruina que presagia la tragedia.

viernes, 15 de enero de 2010

Poema

“dad un arte nuevo –

un arte

que saque a la república del fango”.

Vladimir Mayakovski

Mauro nos hablaba de Nietzche y de Marx.

Nosotros llegábamos a la editorial adivinando algo

y éramos tontos.

Él era entonces un poeta.

Cuando lo vi me sorprendí como un niño se sorprende

con la risa de un viejo.

Por eso reía de nosotros.

Fallecen los poetas, dijo, viendo angustiado hacia la calle.

El sol quemaba el asfalto.

Entonces, del librero, tomó un libro:

Poemas de la zona reina de Mario Payeras un gran poeta,

dijo

bajando la mirada

como un hijo frente a su padre o

como un sacerdote pedófilo ante la furia de dios.

Ese día escuché el sonido de la vida cuando cae de un sitio alto

y se quiebra.

El volcán furioso hecho con los días inútiles de mi juventud.

Y un sol nuevo bañaba nuestras frentes pobres.

Si hubiéramos sido otros, hubiéramos llorado toda esa tarde

en algún bar. Lloramos en nuestras casas

con nuestras madres. Y el Sol caía como un ángel estéril

sobre la ciudad triste.